Missionaries of the Sacred

“La bendición de Dios…”
Jueves 13 de Septiembre de 2012 13:28

Photo credit: istockphoto.com/lisafxLa palabra “bendición” hace una parte esencial del vocabulario religioso. “Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca.” (Salmo 34:1) “Padre, vamos a salir mañana para México y queremos que nos bendiga.” “Bendícenos, Señor, y los alimentos que estamos a punto de recibir de tu bondad…” “¿Padre, puede bendicir nuestro nuevo carro? ¡Lo compramos ayer!” 

Aun si muchas veces no nos damos cuenta, la bendición hace una parte importante de la tradición católica. ¿Qué significa bendición o bendecir? En sus raíces significa hablar bien de alguien, alabar, o desear el bien. La palabra puede tener varios sentidos, dependiendo de las circunstancias.

Quiere decir dar alabanza cuando referimos el “bendicir” al Señor. Este sentido de la palabra encontramos muchas veces en la Biblia y en nuestras oraciones cuando bendecimos a Dios. Reconocemos la bondad y la providencia de Dios. “Bendito sea el Señor, Dios del universo…”

Otras veces pedimos la bendición de Dios para nosotros o las personas que conocemos. En estos ejemplos la palabra tiene más el sentido de recibir el favor de Dios. Hablamos de las bendiciones que recibimos y damos gracias a Dios. La bendición es la providencia y la bondad de Dios que nos acompaña. Este sentido oímos en la bendición del sacerdote del Antiguo Testamento que leemos en el libro de Números: “El Señor te bendiga y te proteja, haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su favor. Que el Señor te mire con benevolencia y te conceda la paz.” Esta hermosa bendición pide que el amor de Dios envuelva a la persona y la llene con su paz. Cuando el sacerdote despide a la gente al final de la misa, les da una bendición que desea que el amor de Dios Padre, Hijo, y Espíritu Santo los acompañe cuando salgan y vuelvan a sus hogares y trabajos. Hay muchas bendiciones para varias circunstancias, por ejemplo cuando alguien salga de viaje, inicie una nueva etapa de la vida, o que asuma nuevas responsabilidades o actividades. Por ejemplo, bendecimos a los ministros de la misa y a las catequistas cuando iniciamos un nuevo año de estudios. Durante la boda, el sacerdote imparte la bendición nupcial a la pareja pidiendo el amor y el favor de Dios en su matrimonio.

Las bendiciones no se limitan solamente a las personas. ¿Qué es el sentido de una bendición de un objeto material? Pedimos el favor de Dios para las personas que lo usan y, al mismo tiempo, dedicamos este objeto, reconociendo que tiene un valor para nosotros en la vida espiritual. Este sentido es evidente cuando el objeto pertenece al ambiente religioso, por ejemplo, un rosario, una Biblia, o una imagen de la Virgen. Pero incluimos también objetos que no tienen la forma religiosa pero pueden constituir el ambiente donde vivimos animados y formados por la fe. Mucha gente pide que venga el sacerdote para bendicir una nueva casa, dedicando el hogar donde la familia encuentre a Cristo principalmente en el uno y en el otro. Reconocen que la casa es una “iglesia doméstica,” donde Cristo está presente en todo momento de la vida de la familia. Es igual cuando se bendice el nuevo carro. Pedimos que Dios nos acompañe en los viajes y que manejemos en una manera que corresponde a los valores del evangelio, es decir con respeto para todos y con cuidado y paciencia. 

Las bendiciones enriquecen nuestra vida espiritual. Son una expresión de nuestra fe y una manera de reconocer la presencia de Dios en la vida diaria.

Padre David Foxen, MSC

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
menos espacio | más espacio

security code
Favor de escribir los caracteres de la imagen


busy
 

Ultimos Comentarios